Así se vivió el Hokol Vuh 2019

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Dieciocho chefs, nacionales y de distintas latitudes, se dieron cita para recorrer la Península de Yucatán e inspirarse para crear una irrepetible cena de nueve tiempos para 200 comensales en la Hacienda y Ruinas de Aké, en Tixkokob; déjanos guiarte en esta retrospectiva de lo que fue el Hokol Vuh 2019.

Durante cinco días, ocho chefs mexicanos y diez internacionales, se adentraron en las raíces de la cultura maya, descubriendo la riqueza de su conocimiento milenario, nadando entre cenotes, escuchando a las comunidades mayas para conocer más de su modo de ver el mundo, del cultivo de la abeja melipona, los secretos de los maíces criollos y elaboraciones tradicionales como el mucbipollo y la cochinita pibil. La agenda de actividades incluyó visitas a las Haciendas Tekik de Regil, Xocnaceh, San Pedro Ochil, Temozón Sur y Santa Rosa, así como la zona arqueológica de Uxmal y varias comunidades mayas, entre ellas Yaxunah, para conocer los productos locales del Traspatio Maya.

Toda esta preparación llevo a una experiencia que no sólo resultó llena de sabores si no de emociones, al descubrir una región que vive sus tradiciones y que comparte con el mundo sus mejores secretos gastronómicos. Al mismo tiempo que las ruinas de Aké nos recuerdan el legado de nuestros ancestros y el motivo que realmente no ha reunido aquí; preservar la cultura maya.

Ver a tantos titanes de la gastronomía reunidos y trabajando en cocina abierta, donde se veía a todos los chefs cocinando juntos y mostrando la interpretación de lo vivido en sus platos, fue entrañable; pudimos ver la camaradería entre Roberto Ruíz y Rene Redzepi, juntos idearon el Xek Diferente, un plato basado en el xek (revuelto en maya) pero donde mostraron las frutas y vegetales de estación, con el toque picante que caracteriza a México.

Sin duda, cada uno de los platillos que conformaron esta cena, fueron únicos e irrepetibles. Para crearlos, Roberto Solís organizó a los chefs en duplas y tríos según sus afinidades y fuentes de inspiración. En este desfile de sabor conocimos el Ceviche de Kampachi, Mandarina y Carambola, cuyo juego de texturas fueron motivo de charlas en la mesa, de Daniela Soto Innes, Virgilio Martínes y Blaine Wetzel que también prepararon unos suculentos Vegetales al pib con salsa de guajillo.

El Taco de Hojas Locales, jocoque de erizo y piñuela, un bocado fresco y delicioso, de Edgar Núñez y Mannoella Buffara, el suculento Mextlapique de lobina encocada, longaniza de Valladolid y castacán, de Benito Molina y Leonor Espinosa. Otros de los platillos que crearon gran sensación fueron la Tostada de sashimi, naranja dulce, naranja agria, cebolla de Ixil, kanzuri y recado negro, creación de Zaiyu Hasegawa y Kyle Connaughton.

Los mariscos no podían faltar en esta cena, y muestra de ello fue el Chile Xcatik relleno de camarón, plátano con recado negro e hierbas propuesto por Mike Bagale y Guillermo González; el Lechón Pibil con polenta a la mexicana de Norberto Niederkofler y Jorge Vallejos; y por último el postre, a cargo de Helena Rizzo y Val M. Cantu, Calabaza con helado de pepita y hoja santa, mole de zapote y granizado de naranja. Todos los platillos fueron maridados con Moët & Chandon, en sus diferentes presentaciones.

La celebración de este encuentro tuvo como objetivo recaudar fondos para apoyar la preservación de la cultura maya, destinando recursos a la Fundación Haciendas del Mundo Maya. Les compartimos algunas fotos más de este magno evento.

Fotos de Rodo Vallado y Sofía González Noriega