Cenotes… Una experiencia imperdible en Yucatán

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La península de Yucatán carece de ríos visibles debido a que su suelo es calizo y muy poroso; el agua de lluvia se filtra directamente o penetra por grietas formando cavernas, con frecuencia ese suelo calizo se hunde quedando al descubierto los cenotes, dejándonos entrever el espectacular paisaje de las aguas subterráneas, verdes, cristalinas o turquesas, formando verdaderas obras de arte … Los cenotes son dignos de admiración.

Estas asombrosas formaciones naturales son únicos y exclusivos del paisaje natural de la Península de Yucatán… varían en su forma y tamaño, hay cenotes abiertos a manera de lago y ojo de agua; los cenotes semi ocultos en cavernas; los cenotes cerrados, por lo general tienen alguna abertura por donde se filtra la luz del sol, y algunos cenotes a los que solo es posible acceder después de una caminata por pasillos subterráneos.

Los cenotes jugaron un papel determinante en el desarrollo de la civilización maya. Grandes asentamientos de esta cultura se formaron en torno a los cenotes, ya que se construyeron en el centro de sus ciudades. En el fondo de algunos cenotes se ha encontrado abundante cantidad de ofrendas y joyería. También se ha encontrado en algunos cenotes restos de cerámica y de utensilios destinados a ceremonias religiosas.

Aunque en su forma los cenotes no sean iguales, podemos decir que las características de los cenotes si lo son. Su agua es fresca, ya que emerge de depósitos subterráneos; es clara y es rica en flora y fauna, lo cual da origen a un ecosistema de equilibrio perfecto, los cenotes son de una belleza espectacular.

Los cenotes son considerados por los mayas como lugares del nacimiento de la vida, contenedores de agua virgen, punto de origen de algunos grupos o linajes y espacios para llevar a cabo diversos ritos donde la magia emana como espejismo desde los confines más profundos de la tierra en forma de agua cristalina. Sitios fértiles no sólo por su flora y su fauna, sino también por su cualidad de hacer crecer en nosotros las profundas raíces de nuestros antepasados, sus creencias y su mitología.