El Árbol de Luz encantó a Florence + The Machine en 2015

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El Árbol de Luz, en Hacienda Ochil, fue visitado en 2015 por Florence + The Machine, quienes decidieron sumarse a la magia del anfiteatro, “me dio la sensación de venir a través de un lugar y emerger en un mundo diferente. Quería que el paisaje lo reflejase”, explicó Florence Welch.

“Nunca había estado en Yucatán, pero rápidamente se convirtió en el destino final para el viaje del disco. La cultura maya cree mucho en convertir la oscuridad en luz y eso tuvo un significado especial para mí”:

El vídeo de How Big How Blue How Beautiful, fue grabado en el anfiteatro diseñado por James Turrell, mismo que fue inaugurado hace unos años con una colaboración entre Philipp Glass y Turrell, en una presentación titulada Concert + Intervention.

El Árbol de Luz, en Hacienda San Pedro Ochil, es un claro ejemplo de la obra de Turell… Toma elementos del paisaje, un cenote, un árbol, un relajante y al mismo tiempo imponente espacio creado por la naturaleza y hace su propia interpretación de este a través de la luz. La secuencia de luces de distintos colores con una duración aproximada de treinta minutos se visita de noche e invita a la pausa, así como a la contemplación mientras se agudizan los sentidos en el contexto del espacio arquitectónico y natural que enmarcan la pieza.

El anfiteatro también funge como plataforma para la presentación de otros proyectos cuando la instalación de luz no está activada. A partir de una serie de eventos y programación de tono performático, las presentaciones que ahí se llevan a cabo incluyen distintos contenidos como conciertos, proyecciones y performances. De esta manera, el anfiteatro de Turrell permite que coexistan distintos espacios de observación en un mismo sitio y en distintos momentos.

San Pedro Ochil, renovada hacienda del siglo XVII, es un sitio imperdible en una visita a Yucatán; está ubicada a tan solo 36 kilómetros de Mérida que te sorprenderá, pues además de contar con El Árbol de la Luz, se encuentra inmersa en un entorno natural que hospeda a más de 300 especies de animales y plantas típicas de la selva que la rodea. La hacienda cuenta con una pequeña locomotora o truc, que lleva a los visitantes por un paseo corto por los jardines alrededor de la hacienda, pasando por espacios de trabajo de artesanos locales, así como una sala de exhibición de arte popular. Ochil también cuenta con un cuarto de máquinas y herramientas de alrededor de 1916, época del auge del henequén, y resguarda la casa principal y otras estructuras de la arquitectura original de aquellos tiempos.